¿TE ACUERDAS DE ELLOS? ¡LOS MEJORES EQUIPOS SIN ANILLOS!

10.05.2020

Hoy vamos a repasar a los equipos olvidados, a las franquicias que estuvieron a punto de lograrlo pero se quedaron a las puertas de la gloria, y quizás hoy en día no tienen el reconocimiento que merecen. Por ello, aquí os traemos un TOP5 de los mejores equipos olvidados desde nuestro punto de vista; equipos que lucharon a base de fé y que rompieron los esquemas, para terminar siendo olvidados por no alcanzar la gloria.

5→ Houston Rockets 2009. El draft de Yao Ming en el 2002 cambió por completo el rumbo de los tejanos en apenas dos temporadas. Pero la bomba llegó dos años más tarde, cuando se unió a Yao un jugador All-Star. El pivot de origen chino llevó al equipo de Jeff Van Goundy a PlayOffs, tras años nefastos para ellos. Como decía, en 2004 se uniría al equipo la super-estrela Tracy McGrady, y entre la temible pareja se perderían un total de 179 partidos en 5 temporadas, debido al mayor problema de esos Rockets: Las lesiones. Ese año 2004-2005 los Rockets obtuvieron un total de 51 victorias en la Regular Season, pero caerían en un aciago séptimo partido frente al eterno rival tejano, los Dallas Mavericks. Pero pocos recuerdan la temporada 2009. Tras 53 victorias en la regular season, los Rockets de Yao y TMac se enfrentaron en primera ronda a los cuartos clasificados, los Portland Trail Blazers. Robando el factor cancha, estos infravalorados y olvidados Houston Rockets se colaron en semis de conferencia tras vencer al equipo de Brandon Roy y compañía por 4 a 2. En semis de conferencia les esperaban los campeones Lakers, y los Rockets pelearon la serie hasta el final, cayendo en el último y séptimo partido en el Staples Center. Como véis, la gente siempre asocia a estos Rockets de Yao Ming y TMac con las lesiones y como un fracaso, pero jugaron su papel haciendo grandes temporadas y colocando sobre la cuerda floja a grandes franquicias como los Mavericks o los Lakers. Aquí os dejamos un artículo muy interesante sobre esos Houston Rockets, apodados como los "What could have been" ("Lo que pudo haber sido). → https://www.thedreamshake.com/2018/9/11/17844344/top-10-rockets-could-have-beens-2-yao-t-mac

4→Sacramento Kings 2002. Los Kings de Webber, el equipo que enamoró al gran Guille Giménez. Cómo no hacerlo con ese baloncesto tan atractivo, divertido y directo. Los Kings se presentaban como un equipo renovado, con la baja de "Chocolate blanco Williams"; y con altas expectativas para la campaña 2001-2002. No defraudaron. Jugadores como Mike Bibby, el mítico pívot Vlade Divac, Chris Webber, Gerald Wallace, Hedo Turkoglu o el gran Peja Stojakovic formaban un equipo que enganchaba al espectador, competitivos, dominantes, puro show del que le gusta a la NBA. Rick Adelman logró sacarle el máximo provecho a sus jugadores, de los cuales 5-6 llegaron a ser considerados para el All-Star, al que al final acudió Hedo Turkoglu por parte del equipo "Sophomore", que cayó derrotado frente al equipo de rookies por 103 a 97, además de ir convocado al equipo internacional de 3vs3; Peja Stojakovic para el concurso de triples; Gerald Wallace en el concurso de mates y Chris Webber y el propio Peja para el gran "All-Star game", que se saldó con victoria de la conferencia Oeste por 135-120. Tras una regular season excepcional, lograron colocarse en primer lugar de conferencia Oeste al final de temporada, con un magnífico récord de 61 victorias y 21 derrotas. Llegaron los PlayOffs, y con un Chris Webber y un Peja Stojakovic desatados, pasaron por encima de los Utah Jazz por un global de 3-1. En segunda ronda se enfrentarían al mejor de 7 frente a los Dallas Mavericks, y los destrozaron vivos. Un muy contunde 4-1, "to send the Mavs home", con unos Bibby y Webber que promediaron 47 puntos entre ellos. Llegó la gran final de conferencia. Los Angeles Lakers de la bestia Shaquille O´Neal y de Kobe. El primer partido se lo llevó Lakers mostrando superioridad y marcando terreno, pero los Kings se repusieron al duro golpe y se llevaron los siguientes dos juegos. Fue entonces cuando llegó el fatídico Game 4. Con la posibilidad de ponerse 3-1 arriba, y con la clasificación en la mano, los Kings cayeron derrotados por un solo punto y los Lakers colocaron el 2-2 con la dupla Kobe&Shaq desatada (promediaron 57,1 puntos entre ellos dos). El Game 5 fue el más recordado, ya que tras un gran espectáculo y un partido vibrante, los Kings colocaron el 3-2 a su favor, venciendo al equipo angelino por 91 a 92. El Game 6 se lo llevaron por tan solo 4 puntos los Lakers, y se presentaba un séptimo partido alucinante. Dos de los mejores equipos de la NBA jugándose un hueco en la gran final. Los dos lo merecían, pero el partido acabó siendo clave para a la postre el título de los de púrpura. El equipo que enamoró a todo el mundo se quedó a las puertas de la gran final, cayendo derrotados en el último partido por 112 a 106, y Sacramento nunca ha vuelto a vivir nada igual a lo que se vivió ese año. Los Kings no se llevaron el anillo, pero cautivaron a la NBA entera y demostraron que hay diferentes formas de entender el juego y diferentes formas de alcanzar el éxito.

3→ Boston Celtics 2017. Que poco duró la alegría del mercado estival en territorio verde. Apenas se habían disputado 5 minutos de temporada y la súper-estrella Gordon Hayward se había lesionado para toda la temporada. Una lesión de tobillo espeluznante que le mantuvo fuera de las canchas casi un año, y no le ha permitido volver a ser el mismo. Aún así y reponiéndose con aún más fuerza, los orgullosos verdes lograron un balance de 55 victorias y tan solo 27 derrotas. Segundos en el este y con un hueso duro de roer en primera ronda, los Milwaukee Bucks, ocurriría el segundo imprevisto del año. Kyrie Irving, la gran estrella de esos Celtics, se lesionaba de su rodilla izquierda y los Celtics comunicaban que la temporada había finalizado para el base nacido en Melbourne. (https://www.gigantes.com/nba/un-cateter-al-corazon-la-compleja-lesion-de-rodilla-de-kyrie-irving/) Un duro palo, ya que los Celtics se quedaban sin sus principales referentes ofensivos, y les esperaba la fase decisiva de la temporada, las eliminatorias. Jugadores como Marcus Smart, Terry Rozier, Jayson Tatum, Jaylen Brown, Marcus Morris, Al Horford o Aron Baynes cojieron las riendas del equipo y llevaron a la franquicia de Boston a un épico séptimo partido frente a los Bucks de Anteto. Con un Rozier desatado, los Celtics sellaron el pase a semifinales de conferencia tras vencer por 112-96 en el último partido de la serie. Tras los Bucks, llegaban los temidos Sixers. Philadephia, con Joel Embiid y Ben Simmons como estrellas, llegaba a esas semifinales de conferencia tras cargarse a los Miami Heat por 4-1. Los Celtics llegaban como el equipo que se había plantado en semis a base de carácter, esfuerzo y sobretodo, meritazo de Brad Stevens. Pero la andadura verde no había llegado solo hasta ahí. Un sorprendente 4-1 para mandar a Philly a casa, con un Tatum desatado, un Al Horford descomunal y un Terry Rozier que dejó en evidencia a Ben Simmons varias veces en la eliminatoria. Llegaban las finales de conferencia, y esperaban paciente los Cavs de Lebron James. Con los temidos Warriors de Curry, Klay y Kevin Durant por el otro lado, los Cavs eran el último obstáculo de los verdes antes de las finales. Boston ganó con contundecia los dos primeros partidos en el Garden y visitaba Cleveland con un 2-0 a su favor. Lebron no dejó que la ventaja se agrandará y empató la eliminatoria en los siguientes dos choques. Los Celtics se llevaron el Game5 por 96-83, y los Cavs mandaron la serie al séptimo partido tras vencer el sexto por 109 a 99. Con todo en el aire, los Cavs pusieron fin al temporadón de los jovencísimos Celtics tras vencer en el último partido por 87 a 79. Los Celtics cayeron, sí, pero no podemos olvidarnos de el meritazo que tuvieron de no rendirse, de no mirar atrás, y enfrentarse a un equipo lleno de estrellas con gente de la casa, jóvenes elegidos en el draft y que ahora son consolidadas estrellas en la liga. La gente se ha olvidado de esta hazaña de los verdes, que casi se cuelan en las grandes finales sin sus dos principales referentes, pero los amantes del buen baloncesto les recordamos con orgullo. Piel de gallina al oír vibrar al TD Garden tras el poster del "rookie" Tatum en la cara de Lebron James. Sin duda, uno de las mejores actuaciones de Celtics este siglo.

2→ Phoenix Suns 1993. Los Suns del MVP Charles Barkley. Unos Phoenix Suns repletos de grandes jugadores, pero con la figura del poderoso interior como hombre referente. Con 25,6 puntos de media, 12,2 rebotes y 5,1 asistencias, el interior de Alabama fue galardonado con el 'Most Valuable Player' de la temporada 1993, por delante del G.O.A.T Michael Jordan. Tras un balance de 62-20 y quedando líderes de conferencia, los Suns vencían en 3 de cada 4 encuentros, y esa estadística asustaba a los Bulls de Jordan. Les tocaba enfrentarse a Los Angeles Lakers en primera ronda, y cayeron en los dos primeros partidos contra la franquicia angelina por 107-103 y 86-81 respectivamente. Una derrota más dejaba a los líderes de conferencia fuera de PlayOffs en primera ronda, pero Charles no dejó que eso ocurriera. Tres victorias consecutivas y los Suns accedieron a semifinales de conferencia. Allí les esperaban los San Antonio Spurs, que de la mano de él comandante David Robinson habían cuajado una buena temporada. No fueron el mayor obstáculo de los Phoenix ese año, y se clasificaron a las i¡finales de conferencia tras vencer por 4-2 a los Spurs. Se pusieron en ventaja 2-0, los Spurs empataron la serie a 2, y Charles acabó sentencíandola con dos grandes partidos (97-109 y 100-102). Los Suns se clasificaron para las finales de conferencia, y allí aguardaban los ya desaparecidos/reconvertidos Seattle SuperSonics. El primer partido se lo llevaron los Suns de Barkley, empató la serie Seattle de la mano de Shawn Kemp y Gary Payton, volvieron a ponerse por delante los Suns, empataron de nuevo los Supersonics, pusieron el 3-2 los Phoenix Suns, y acabaron llevando la serie al séptimo partido los Seattle Supersonics. Aguardaba un épico Game7, y el que venciera se enfrentaría a los Chicago Bulls de Michael Jordan y Scottie Pippen. Con Tom Chambers, Danny Ainge, Cedric Ceballos y Richard Dumas como segundas espadas, los Suns se impusieron en el último partido de la serie y se colaron en las grande finales del 93'. Allí esperaban los mejores, los temidos Bulls de Jordan y Phil Jackson. Tras robar por dos veces el factor cancha, los Suns se ponían 0-2 por debajo de la serie, y los Bulls podían dictar sentencia en el Game3 de Chicago. Tras 2 prórrogas, los Phoenix se llevaron un partido épico y mantenían intactas las esperanzas de sus fans. Chicago se impuso en el cuarto partido pero los Suns salvaron el matchball y volvieron a llevar la serie a Phoenix. Dependían de ellos mismos, y sacando los dos partidos de local que les quedaban se proclamarían campeones. Game6, día para estrellas. 33 puntos de Michael Jordan, 23 de Pippen y 18 de Armstrong, de la mano de un triple clutch de Paxson, llevaron a la victoria final a los Bulls, que vencieron tras los incesantes intentos de gloria de Barkley (21 puntos y 17 rebotes) y Dan Marjele (21 puntos y 8 rebotes). Esta es la historia de los Suns que más cerca estuvieron de lograr el ansiado anillo, un super-equipo que se encontró en el camino al mejor equipo de la historia. Como dice la mayoría de la gente, la vida le debe un anillo al grandullón Charles Barkley. Y yo firmo debajo.

1→Utah Jazz 1996-1997. Sin duda, si cualquier amante de la NBA escucha la pregunta "¿Qué equipo mereció ganar un anillo que jamás acabó ganando?, a todos se nos vienen a la mente dos jugadores y una franquicia. John Stockton, Karl Malone y los Utah Jazz. Un equipo completo, competitivo, regular, con una base trabajada y con éxito a través de grandes elecciones en el draft. Lejos quedaban los años de sequía en Salt Lake, y las montañas de Utah a principios de los 90' estaban a punto de ver a uno de los mejores equipos de baloncesto de la historia, que además jamás fueron campeones. Gran parte de culpa tiene Michael Jordan, que les privó del ansiado anillo y coincidió con sus mejores años. En el puesto 16 del draft del 84', los Jazz tuvieron un ojo privilegiado y eligieron al mejor asistente de la historia, John Stockton, parte de un big-two histórico. Pero mejor ojo aún tuvieron los ejecutivo de Salt Lake cuando escogieron a Karl Malone en el draft del 85', en el puesto número 13. El interior estadounidense se convertiría a la larga en la pieza angular del proyecto de los Jazz, de la mano del ya mencionado pequeño base Stockton. Apenas 1.85 metros, la junta fue criticada en su momento por la elección de un jugador tan "débil" físicamente. Visionarios del basket los críticos del físico de Stockton, como ya veis... Con 36.928 puntos en su casillero, Karl Malone pasó a la historia como segundo máximo anotador del juego, solo superado por Kareem Abdul-Jabbar. Con 15.806 asistencias, John Stockton sigue liderando la tabla de repartidores de juego histórica. Y es que como veis, este equipo fue HISTÓRICO. El año 1996 se presentaba como el año en el que Utah podía ganar el primer anillo de su historia. Con Jerry Sloan como coach, los pupilos del ex-jugador eran ya jugadores con nombre en la liga. Aparte de la enorme dupla Stockton-Malone, el equipo contaba con grandes jugadores como Antoine Carr, Jeff Hornacek o Bryon Russell. Acabaron la regular season como líderes del Oeste, con un asombroso récord de 64-18, siendo el segundo mejor ataque de toda la competición y la octava mejor defensa. Promediaron 103,1 puntos por choque, y recibían 94,3; lo cual hace que el récord sea aún más asombroso. Llegaron los PlayOffs, y vencieron por 3-0 a Los Angeles Clippers, pasando por encima de ellos y sin dejar opción alguna al equipo angelino. En semis de conferencia se toparon con Los Angeles Lakers, y volvieron a dejar en evidencia a un equipo angelino. Superioridad total, un juego divertido, Malone hinchándose a puntos y Stockton hinchándose a dárselos, y un global de 4-1 para avanzar a finales de conferencia. Y allí esperaban los míticos Houston Rockets, un rival durísimo. Ganaron los dos primeros partidos, pero los Rockets del gran interior Hakeem Olajuwon empataron la serie a 2. Con la ayuda de Clyde Drexler y Charles Barkley, los Rockets tenían cara de remontada, pero Malone no lo permitió. Promediando 23,5 puntos y 11,5 rebotes, los Jazz vencieron a los Rockets por un global de 4-2, llevandose los últimos dos partidos de la serie por 91 a 96 y 100 a 103. Y por fin lo que llevaban esperando todo el año, las enormes finales de la NBA. Enfrente, el mejor equipo de la historia. Michael Jordan, Scottie Pippen, Dennis Rodman... Eran imparables. Pero ahí estaban, dos elecciones tardías del draft que hicieron enloquecer a todo Salt Lake, y enamoraron a toda la NBA. Los Jazz estaban preparados para luchar. Los Bulls se llevaron un agónico Game 1 por 82-84, y vencieron con claridad en el segundo partido para poner el 2-0 a favor de los de Chicago. Sin embargo, los guerreros de las montañas siguieron pico y pala, como toda la vida, y lograron empatar la serie con dos enormes partidos, con la dupla de oro desatada. El Game 5 fue para Chicago, que se impuso por 90 a 88, y puso el 3-2 en la eliminatoria. Y entonces llegó. Probablemente el partido más recordado de la historia. "The flu-game". Jordan llegaba con 38.1 de fiebre, y casi el mismo promedio de puntos que grados de temperatura a ese famosísimo Game 6. Empatados al final, Michael Jordan le robó la cartera a Karl Malone y metió el famoso "The shot", que le coronó como mejor deportista de la historia, y brindó un nuevo anillo a la ciudad de Chicago. Un final cruel y devastador para un equipo que lo dió todo, y que se cruzó con el mejor jugador de la historia. Quizás en otra época, esos Jazz se hubiesen empachado a títulos, pero les tocó librar la batalla contro un monstruo, una bestia, o como muchos le llaman, una cabra. Porque sí, THE G.O.A.T, Michael Jordan, se cargó la que pudo ser la dinastía de Salt Lake. Pero todos los fans recordaremos por siempre a esos magníficos Jazz, probablemente, el equipo que más se merezca un título que no posee.

Hasta aquí mi análisis de cinco equipazos, que estuvieron a punto de tocar el cielo y se quedaron a las puertas de la gloria. Queremos que nos dejéis aquí mismo en la web los que son para vosotros los 5 mejores equipos sin anillo, o sino por Instagram en "@sobrelabocinaa", y abriremos un bonito debate sobre los equipos que nos enamoraron y tuvieron finales que no merecieron. Porque sí, ojalá la NBA rindiese algún día homenaje a todos ellos, a las plantillas que merecieron tocar el cielo al menos una vez en la vida.

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                                                                                                                                                 Eneko Erraiz