GOGOAREN INDARRA

22.03.2020

Un sentimiento que motiva a 11 guerreros cada semana. A 50.000 personas cada dos semanas. A  más de 100.000 cada 3 años, cada vez que llegamos a una nueva final. Porque sí, otra final de copa. Una más. Llevamos cuatro en 12 años.

Lo que está consiguiendo este núcleo de jugadores del Athletic es una auténtica barbaridad. Lezama ha seguido produciendo innumerables talentos. La hornada de los 5 últimos han sido los Iñaki Williams, Aymeric Laporte, Yeray, Unai Nuñez, Kepa Arrizabalaga, Unai Simón, Alex Remiro, Unai López, Oihan Sancet, Iñigo Córdoba, Asier Villalibre... Lezama sigue produciendo a pasos agigantados, y aún queda por llegar una de las mejores hornadas que se recuerde: La consagración de Sancet o Larra, las incorporaciones de Vencedor, Morcillo, Zárraga, Vivian, Artola... El Athletic sigue produciendo, sigue cosechando y sigue triunfando.

Se nos han ido varios jugadorazos, comenzando por Fernando Llorente, Ander Herrera, Javi Martínez, Laporte o Kepa, pero han llegado grandes incorporaciones, tanto de Lezama como a golpe de talonario. Yuri, iñigo Martínez, Capa, Dani García, Unai Simón, Raul García o Iñaki Williams han suplido y mejorado ese número de bajas importante, y han continuado con el glorioso idilio rojiblanco en la última década.

Muchos años en Europa League, clasificaciones para la Champions League, 4 finales de copa, 3 de supercopa, 1 de UEFA... Al principio los Llorente, Herrera y Javi, más tarde los Muniain, Aduriz y Raúl García, y pronto los Sancet, Vencedor o el consagrado Iñaki Williams.

Garitano, siempre cuestionado, ha conseguido implantar una idea común en el vestuario. El sacrificio, la presión asfixiante y la constancia nos llevaran a la gloria. Así lo han acatado jugadores como Muniain, Yuri o Dani García, que están completando una temporada excelente.

El equipo tuvo un gran bache en Liga. Mucha mala suerte, el mismo juego de siempre pero no llegaban las deseadas victorias.  De nuevo lucha, sacrificio y CONSTANCIA. 

En la última semana antes del parón por el dichoso virus, dos victorias consecutivas en Liga y una clasificación para una nueva final.

Con un 5-2-1-2 en ciertas ocasiones, y un 4-2-3-1 en otras, el esquema del técnico de Derio ha ido variando con el paso del tiempo. Jugadores como Yuri Berchiche, Iñigo Martínez, Dani García o Iñaki Williams han sido siempre fijos en los planes del mister, pero otros como Unai López, Ibai Gómez, Unai Nuñez o Iñigo Córdoba, han ido intercambiando titularidades. 

Partiendo del esquema del 4-2-3-1, el perjudicado sería Unai Nuñez, y los beneficiados Iñigo Córdoba y Unai López. Lo más probable es que en la hipotética final de la Cartuja, Garitano saque el mismo once que sacó frente al equipo txuriurdin en San Mamés:

Unai Simón bajo los palos, laterales para Ander Capa y Yuri, los dos centrales para Yeray e Iñigo Martínez, doble pivote para Unai y Dani García, de mediapunta Muniain, bandas para Córdoba y Raúl García y en punta de ataque Iñaki Williams. 

Basándose en la fe y en la épica característica en el equipo del botxo, y recordando las machadas de Elche remontando una tanda de penaltis, Tenerfie jugando 120 minutos con un jugador menos, frente al Barcelona pasando el el último segundo, o frente al Granada pasando con un gol al final del partido, los rojiblancos buscarán su primer título de Copa en 36 años.

Lejos quedan ya aquellas finales de jóvenes jugadores, poco acostumbrados a partidos como estos. El Athletic es un equipo hecho, con jugadores con rodaje, experiencia y muy buen rollo en el vestuario. Sería perfecta una retirada con un título, habiéndolo logrado frente al eterno rival, despidiendo así a uno de los mejores delanteros de nuestra historia, Aritz Aduriz. Pero dejando a un lado las elucubraciones, es imposible no emocionarse con este Athletic.

Por Bilbao, por San Mamés, por Muniain , por Aduriz, y porque este equipo se lo merece. Cuando se juegue, donde se juegue, será uno de los días más importantes de la última década. Con todo leones, GOGOAREN INDARRA. 


                                                                                                                                                Eneko Erraiz.