EL PODER DE LA ELECCIÓN

12.04.2020

Viajabas a la bahía al final de la temporada 2012-2013, después de un record de 23-59 y una nueva no-clasificación para PlayOffs, y les decías a los innumerables fans de Golden State que el equipo dirigido por Steve Kerr y comandado por Stephen Curry se convertiría en una de las mayores dinastías de la historia en los siguientes 5 años, y ninguno de los incondionables hinchas de Warriors te creería. Un equipo sin rumbo, sin esperanza, sin ilusión. Corría el año 2009, y los Golden State Warriors, con el séptimo pick del draft, elegían al que a la larga sería uno de los mejores jugadores de la historia, y el mejor tirador jamás visto, Stephen Curry. Tras unos años en el dique seco, conseguían colarse en sexta posición del oeste en el año 2013-2014, que daba acceso a PlayOff. Los hinchas de Warriors no sabían lo que les esperaba.

2014-2015, la temporada del cuarto. Un memorable record de 67-15 en la regular season, un Stephen Curry desatado, unos explosivos Iggy Pop, Klay Thompson o Draymond Green, y un ambicioso Steve Kerr conseguían el primer puesto de la conferencia oeste a final de temporada. Les esperaban unos PlayOffs de locura. Tras cargarse a los Pelicans de Anthony Davis en primera ronda, a los Griezzlies de Marc en segunda ronda, y a los Rockets de James Harden en las finales de conferencia, los pupilos de Steve Kerr se clasificaban para la gran final de la NBA por primera vez en ¡40 AÑOS!

En la final esperaba el coloso, el rey, el monstruo. Lebron James y sus Cleveland Cavaliers, tras arrasar en PO, esperaban pacientes a su próxima victima. No si el asesino con cara de niño lo remediaba. Primeros dos partidos en el Oracle, no podían haber sido más épicos. Prórroga en el Game1, que se saldó con victoria de Warriors por 108-100, y prórroga en el Game2, que se tradujo en la primera victoria de Cavs por 93-95. Tras caer derrotados por 96-91, los Warriors necesitaban como el comer vencer en el Rocket Mortgage FieldHouse de Cleveland, y el 12 de junio de 2015, con un sublime Stephen Curry, lograron igualar las finales con un contundente 82-103. El Game5 en San Francisco se saldó con victoria local por 104-91, y a falta de dos encuentros, los guerreros de la bahía se encontraban a una victoria del codiciado anillo. Con 3-2 en el marcador, los Cavs buscaron el 17 de junio de 2015 forzar el Game7, pero los Warriors vencieron por 97-105 y se proclamaron campeones de la NBA.


Gracias a Bob Myers y a una inédita reconstrucción, los Warriors lograron su 4 anillo de la NBA a base de escoger bien sus rondas en el draft y crear un ambiente ganador en el vestuario. Parte de culpa también tiene Steve Kerr, el mejor entrenador de la última década.

En la temporada 2015-2016, los Warriors batieron el record histórico de los Bulls de Jordan, y terminaron la campaña con 73 victoria y tan solo 9 derrotas en la regular season. En Playoffs, tras acribillar a los Houston Rockets en primera ronda, pasar por encima de Portland en semis de conferencia, y remontarle un 3-1 en contra a los Oklahoma City Thunder, cayeron derrotados por 89-93 en el Game7 de las finales de la NBA frente a Cleveland Cavaliers, cerrando así la que pudo haber sido la mejor temporada de la historia de un equipo de la NBA. 

Para resarcirse de la dolorosa derrota del año anterior, los Warriors consiguieron a unos de los mejores jugadores del planeta en la agencia libre, y se conviertieron en el verano de 2016 en el equipo mas temido de la competición. Stephen Curry, Klay Thompson, Draymond Green, Andre Iguodala y... KEVIN DURANT. La tarántula KD se unía a un super equipo que arraso con todo lo que se le vino. Gran regular season, y en PlayOffs gloria absoluta. 4-0 frente a Portland, 4-0 frente a Utah Jazz, 4-0 frente a los San Antonio Spurs de Popovich, y 4-1 en la gran final de la NBA frente a los Cavs de Lebron James y Kyrie Irving. Los Warriors del big5, con Kevin Durant como FMVP, se proclamaban por segunda vez en 3 años campeones de la mejor liga del mundo, y adquirían el quinto anillo de su historia. Parecía que no tenían techo.

Y así lo demostraron también el temporada 2017-2018. Se clasificaban a PlayOffs como segundos del oeste, y destrozaron a los Spurs y a los Pelicans por un doble 4-1. Se metían a unas finales de conferencia ÉPICAS. Enfrente los Rockets de Harden, Chris Paul y Capela entre otros, que se colocaron con un favorable 3-2. Los Warriors salvaron el matchball, y todo se decidió en un apoteósico Game7 en Texas. En casa de Rockets, Stephen y sus compañeros sacaron coraje y vencieron por 92-101 en un partido vibrante. Los Cavs de Lebron de nuevo serían los rivales en la gran final, por cuarto año consecutivo. Con la marcha de Kyrie, el equipo de Cleveland había pérdido mucho potencial respecto a años anteriores, y eso se vio reflejado en el resultado final. Barrida histórica en unas finales y nuevo anillo para los Golden State Warriors. Un 4-0 espectacular, un nuevo FMVP para Kevin Durant y un desatado Curry propiciaban el sexto y último anillo de los guerreros amarillos.

Tras vencer en PlayOffs a Clippers, Rockets y Portland Trail Blazers, los Warriors se coloban en su quinta final de la NBA consecutiva, con la gigantesca baja de Kevin Durant, la dura baja de Demarcus Cousins y la dolorosa lesión de Klay Thompson. Tras perderse los dos primeros partidos, Klay se rompería por completo los ligamentos de su rodilla derecha en el Game6.

Tras colocarse 1-3 por debajo, y teniendo que jugar en Toronto, los Warriors sacaron su espíritu ganador en un Game5 marcado por la gravísima lesión de KD, y se llevaron la final a la bahía. Cuando parecía que contra viento y marea los Warriors lograban sobrevivir de la mano de un desatado Klay Thompson, mediado el tercer cuarto, Danny Green propicia la caída y posterior grave lesión del propio Klay. El mundo se desmoronaba ante la mirada pérdida de Stephen. El imperio, la dinastía que el había creado, se rompía al igual que sus amigos Kevin Durant y Klay Thompson. Los Raptors de Kawhi alzaban el título tras vencer por 4-2, y los Warriors se quedaban sin su cuarto anillo en 5 años. 

Una de las historia de superación mas grandes de la historia. Un equipo sin rumbo, que de la mano de geniales decisiones y una manera de entender el juego brillante, consiguieron ser los mejores. Este año marcado por el parón y suspensión por el coronavirus, el equipo de la bahía logrado desarrolar y mejorar a sus jugadores jovenes, para optar al anillo la próxima temporada, con los ya recuperados Stephen Curry y Klay Thompson. Con la ayuda de Draymond Green, Marquesse Chriss, Damion Lee, Andrew Wiggins, Eric Paschall y la alta elección del draft que poseerán este año los Warriors, los guerreros de la bahía volverán a luchar la próxima temporada. Volverán a brillar. Volverán a ganar. Volverán a ganar. Jamás subestiméis a un equipo con alma de campeón. Los Warriors, VOLVERÁN.


                                                                                                                                               Eneko Erraiz.