EL ADIÓS DE UNA LEYENDA

25.05.2020

Valiente el que tenga el coraje de escoger el 20 en las próximas temporadas. Y es que demasiado bien lo tendrá que hacer para igualar lo que el eterno 20 donostiarra ha dado al Athletic. Un delantero que fue desprestigiado y en cierto modo "despedido" del club de sus amores. Y es que el ariete rojiblanco tenía claro desde un principio que sus padres no siempre tenían la razón. Que el fútbol era una maravilla, que era un sentimiento enorme, uno que movía y sigue moviendo a millones de personas, y que con cada gol suyo dibujaría una sonrisa en miles de leones. Que era eso, un estado de ánimo, un placer, un juego en el que evadirse de la realidad. Y menos mal que escogió el deporte que menos agradaba a sus parientes, bendita decisión... Aritz partió de su club de la "ikastola", rumbo al Aurrera de Vitoria y al Antiguoko. Allí dio sus primeros pasos, donde se cruzó con jugadores como Ander Murillo, Xabi Alonso, o su gran amigo Andoni Iraola. Pronto llegó a la disciplina rojiblanca, pero tuvo que poner rumbo a Burgos y Valladolid. Goles y más goles para un delantero que comenzaba a dar sus primeros pasos hacia el éxito. Volvió al Athletic, donde tras continuar metiendo chicharros se tuvo que volver a marchar debido a la necesidad económica y al gigante Fernando Llorente. 

Tras este duro golpe, el delantero donostiarra se volvió a levantar, aún con más fuerza, siendo un pilar fundamental en el Mallorca y logrando que un equipo de Champions se fijase en él. Aterrizó en tierras valencianas el 14 de julio de 2010, y enseguida comenzó a ser importante en los planes del gipuzkoano Unai Emery. El club mallorquín ingresó 4 millones de euros a cambio del killer rojiblanco, y el Valencia se hizo con los servicios de un delantero que a los años se convertiría en leyenda. Tras anotar 24 goles en dos temporadas en Mallorca, Aduriz logró 23 dianas en los cursos 2010-2011 y 2011-2012, y fue entonces cuando regresó a casa. El traspaso rondó los 2'5 millones de euros, y fue uno de los mayores atracos que se recuerden. Aterrizó en Bilbao en la temporada 2012-2013. un año nefasto para los bilbaínos, pero Aritz comenzó a los 31 a dar las primeras pinceladas de un cuadro nivel picasso que pintaría años adelante. 18 goles en su primera temporada en Bilbao, con una media de 0,41 goles por partido y ayudando al equipo a no pasar apuros en una temporada negra. Pero ese solo sería el comienzo. Llegaba San Mamés Berria, y de su mano grandes incorporaciones y un entrenador que dirigiría al ariete donostiarra en sus mejores años, Ernesto Valverde. La temporada 2013-2014 fue sublime. Cuartos en liga con un juego espectacular, llegando a los 70 puntos y volviendo a maravillar al mundo del fútbol. El salvaje pichichi rojiblanco anotó la friolera de 18 goles en apenas 36 partidos.

 Con la Champions de por medio, el inicio de la temporada 14-15 fue mágica. Tras empatar a 1-1 en Nápoles, el Athletic se disponía a sellar la clasificación en San Mamés. Pero llegó Hamsik, y puso el 0-1 para los italianos al descanso. Y entonces apareció él, nuestro dios, nuestro goleador. Aritz batió por doble partida a Pepe Reina y regaló el tercer gol a su compañero Ibai para una tarde-noche épica en Bilbao. 26 golazos en 48 partidos que le consagraron como uno de los mejores delanteros de la Liga, volviendo a ganar el trofeo "Zarra". Tras caer derrotados en la final de Copa por el Barça de Messi, llegó la Supercopa. 14 de Agosto de 2015, Aduriz en su mejor momento y por delante una temporada que ilusionaba. San Mamés, aproximadamente 25 grados de temperatura. La afición con ganas de ese ansiado título, el león con ganas de atacar a la yugular de la zaga blaugrana. Tras un zapatazo desde mediocampo de Mikel San José, el Athletic se marchaba con ventaja al descanso. Fue entonces cuando dios se vistió de jugador de fútbol. Gol con la cabeza, de semi-volea y desde el punto de penalti, para un hat-trick histórico y una lección al mejor equipo del mundo, que había conseguido el triplete pocos meses atrás. Tras ese 4-0, los leones supieron defender el resultado 3 días después, y consiguieron el título tras empatar a 1 en el Camp Nou, con gol de Aduriz, como no. Pero esto no quedaba aquí. Esa temporada vimos el pico más alto de Aritz, que anotó 36 'bacalaos' en 55 partidos, una media de 0'65 goles por partido, convirtiéndose así en el mejor goleador nacional, y un referente e ídolo para toda Bilbao. Si ya no lo era, ese año dio el paso definitivo hacia la leyenda que ha acabado siendo. Cayendo en cuartos de final de Europa League y Copa Del Rey, en dos eliminatorias muy injustas e igualadas, el Athletic cuajo un papel muy digno en la penúltima temporada del 'Txingurri' Valverde en el 'Botxo', y volvió a conseguir la clasificación para la Europa League de la temporada siguiente. Con 24 goles en 42 partidos en la temporada 2016-2017, Aritz seguía siendo el referente del Athletic, al que se le había sumado ya un Raúl García que había formado una dupla imparable junto al donostiarra. A las órdenes del Kuko Ziganda, la temporada 17-18 fue la última en la que pudimos ver a un gran Aduriz. 20 goles para cerrar una mala temporada de los rojiblancos, y comenzar un nuevo ciclo con Berizzo en el año 2018. Lastrado por las lesiones y la edad, Aritz únicamente pudo disputar 23 partidos, en los que salió como suplente en la gran mayoría, anotando 6 goles. Pero ese no era su final, no. Su presa favorita, su noche esperada. El inicio de Liga 2019-2020 nos traería el último gol de Aritz como profesional, y uno de los más icónicos de su carrera. Corría el minuto 88 en la catedral, y el primer partido liguero entre Athletic y Barça seguía con 0-0 en el marcador. Garitano daba entrada a Aduriz en sustitución del fundido Iñaki Williams, muy ovacionado por la catedral. Todo pasó a la historia tras el mítico: "Balón arribaaaaaa" de Carlos Martínez. Un gol para el recuerdo para uno de los mayores goleadores del siglo XXI.

Sexto máximo goleador de la historia del club, habiendo jugado varios años fuera de casa; máximo goleador del equipo en 8 temporadas distintas, 149 goles superados los 31 años, delantero hasta los 39 años de edad, tercer máximo goleador de la Liga tras superar los 33 años de edad, máximo goleador del Athletic en competiciones europeas con 34 dianas, superando a la segunda mejor marca por 18 goles; tercer máximo goleador de la historia de la Europa League y máximo goleador de la historia en la fase de grupos. Pausamos, cogemos aire, y seguimos repasando los récords y hazañas del mejor delantero que jamás han visto mis ojos en la catedral. Único jugador en la historia de la Europa League en marcar 5 goles en un partido, goleador ante 48 rivales distintos (el segundo león que ha marcado a más equipos no llega a los 40 rivales), 50 goles de cabeza solo con el Athletic, segunda mejor marca de este siglo, goleador en 30 estadios distintos solo con el club bilbaíno, máximo goleador en más países distintos, 118 goles en liga con el Athletic, los cuales han dado 94 puntos a la parroquia bilbaína, máximo goleador del club en los días lunes, martes, jueves y viernes; 88 goles en el nuevo San Mamés, 91 porteros han sido víctimas de sus goles, entre ellos Ter-Stegen, que afirma que es el delantero que más difícil se le ha hecho parar, segundo máximo goleador desde el punto de penalti en la historia del club... ¿Hacemos otra pausa? Tomaros vuestro tiempo para seguir interiorizando la importancia de Aritz en nuestro club, su grandeza y su legado. Ha marcado a 35 rivales distintos en la Liga Santander, solo superado por Leo Messi, sexto máximo goleador de la década en la Liga, y segundo máximo goleador de cabeza, solo superado por Cristiano Ronaldo; sexto máximo goleador de toda la historia de la Liga, sin haber jugado en Barça o Madrid, y primero desde la creación de la LFP en 1984, el jugador que más puntos ha dado a su equipo tras superar los 33 años de edad, 13 veces internacional con la absoluta y una convocatoria para la Eurocopa del 2016, 42 asistencias a 17 leones diferentes, único jugador de la historia del Athletic que ha jugado con un padre y su hijo (Aitor Larrazabal y Gaizka Larrazabal), canterano rojiblanco que más partidos ha disputado en primera, 21 temporadas entre Segunda B, Segunda División y Primera División, completando 640 partidos oficiales, solo superado por siete jugadores en toda la historia del fútbol español, marcando la friolera de 286 goles. (Mil gracias a @DatAthle por su trabajo de investigación y sus miles de datos interesantes sobre el Athletic y sobre Aduriz).

Un ariete que nunca dejó de creer, nunca dejó de crecer, y nunca dejó de marcar. Compañero, jugador, jugón, pero ante todo, persona. Un ejemplo a seguir en todos los sentidos y un delantero que marcó época. Nos hablaron de Pichichi, de Zarra, de Gainza, de Iraragorri, de Bata, de Iribar, de Dani, incluso a los más millenials de Julen Guerrero. Y que orgullosos hablaremos nosotros de una persona, un jugador que nos marcó para siempre. Don Aritz Aduriz Zubeldia, gutako bat.


                                                                                                                                                    Eneko Erraiz