CHARLANDO CON... JUANAN MORALES

22.05.2020

Un pívot alto para su época, un 2,11 que hacía de todo. También es uno de los grandes artífices de la grandeza de la Penya, uno de los jugadores que formó parte en la histórica Euroliga del 94'. La persona con el cargo más importante en uno de los clubes más prestigiosos de nuestro baloncesto ACB. Si, hablamos de él, Juanan Morales, un presidente con alma de jugador.

Bueno, primero de todo, mil gracias por ayudarnos y echar una mano a este proyecto en el que tan duro estamos trabajando. Y gracias a tu hijo y jugador Óscar, por ser como es y porque sin él esto no sería posible.

E: Para entrar en calor y repitiendo la pregunta lanzada a tu ex-compañero Tomás Jofresa... ¿Que es lo que se te viene a la cabeza al escuchar la Penya?

J: Toda la gente con la que yo he convivido, y sigo conviviendo, que han formado parte de este gran proyecto. Desde cuando llegué con 14 años desde Bilbao, pues los que fueron mis entrenadores y compañeros, y toda la gente con la que fui conviviendo y convivo, que he vivido con ellos muchísimas experiencias, la mayoría positivas.


E: Tú has sido un gran pivot, un "rara-avis" en cierta manera en aquella época, y has compartido vestuario en la Penya con otro gran interior como lo era Ferrán Martínez... ¿Que tál relación tenéis y teníais? ¿Qué habilidad o aspecto de su juego te hubiese gustado implementar al tuyo?

J: Teníamos y tenemos gran relación, siempre la hemos tenido. Entrenabamos juntos y jugábamos a diario 1 vs 1, y nos pegabamos y hacíamos todo lo que hacen los pivots, o lo que hacían al menos en aquella época. Hay una cosa que envidio muchísimo del juego de Ferrán, y es su talento anotador, la mano que tenía y ese semi-gancho que metía con tanta facilidad... Al fin y al cabo, mi juego nunca se caracterizó por la anotación, sino por la defensa, el rebote, la intensidad... Y es un aspecto que si me hubiese gustado tener.


E: En el 87' fichaste por la Penya, y en el 95', poco después de la Euroliga lograda, te marchas al Real Madrid. ¿Cómo recuerdas tus inicios en la ACB y en la Penya?

J: Mis inicios fueron muy naturales, el tema fue tomar la decisión de venir a Badalona. Yo vivía con una familia que tenía relación con el club, iba al cole y luego entrenaba. Mucho. Yo lo viví como una experiencia que tenía oportunidad de experimentar, y ya está. No me marque ningún objetivo de "Yo quiero hacer esto, llegar a lo otro...", y la verdad es que todo fue yendo muy natural. Con mucho trabajo, porque la verdad es que tengo que agradecer a todos los entrenadores que tuve en la Penya, que pusieron esperanzas en mí y trabajamos horas y horas hasta enseñarme a jugar correctamente, y todo fue yendo muy natural... El primer verano fuí a jugar con la selección española juvenil, luego pase al junior , quedamos campeones de España, quedamos campeones de España junior, fui a la selección de España sub-22, luego fui a la selección de España senior, llegue al primer equipo, ganabamos partidos... Pues todo muy natural, llega un momento que te paras, miras para atras y dices: "Joe, pues mira el camino que he hecho". Pero una de las claves sin duda fue el no marcarme ningun objetivo a largo plazo, el "Tengo que llegar al primer equipo, o a la selección...". Simplemente trabajar duro.


E: Destacaste en cuanto llegaste a Badalona, y la selección estuvo atenta. Te llamaron para el preolímpico y allí sufriste una gravísima lesión que te apartó mucho tiempo de las pistas y te impidió jugar esos Juegos Olímpicos del 88'... ¿Qué recuerdas de la lesión?

J: Primero de todo, no destaque en cuanto llegue, porque después de mi primer entrenamiento en Badalona, le pregunté a mi padre: "Oye aita, pero porque me han traído, si estos tios son todos mejores que ellos." Y el me dijo: "Bueno oye tu tranquilo, tu trabaja duro, haz lo que te digan, y lo que tenga que pasar pasará." Y la verdad es que fue un gran consejo... Si, me rompí el tobillo y recuerdo mucho dolor, me dolio muchisimo, de hecho estaba en el suelo gritando, y José Montero, por aquel entonces compañero en la Penya, se acercó y me dijo: "Juanan, ya se que te duele mucho, pero piensa que tu madre te está viendo por la tele", entonces ahí ya me calme. La verdad es que fue una frustración, porque hubiese vivido unos juegos con 19 años, y en el 92 también tuve otra gran frustración, ya que se me luxó el hombro y tambien me perdi los juegos. Creo que esa es mi mayor pena, porque los Juegos Olímpicos son lo máximo para un deportista, y me perdí dos por lesión... Realmente es una espinita que tengo clavada.


E: ¿Cuál ha sido el jugador más imparable contra el que te has enfrentado? ¿Y el mejor con el que has compartido vestuario?

J: Sería injusto decir solo uno, pero creo que como pívot en ataque, ya que soy un pívot defensor y me tocaba enfrentarme a él, diría que Arvydas Sabonis. Era grandísimo, entendía el juego perfectamente, tenía un talento espectacular... Osea, la única manera de pararle era descentrarle. Está feo decirlo, pero... Pegarle, pegarle y pegarle, para hacerle el partido imposible. Porque era mejor mil veces mejor que yo, y que la inmensa mayoría de los pivots contra los que he jugado. Ahora, si es injusto escoger solo un jugador contra los que he jugado, quedarme con solo uno de los que he jugado es todavía más injusto... Solo en la Penya, he jugado con leyendas. Margall, Villacampa, Corny Thompson, Harold Pressley, que aunque jugó solo dos años tenía un talento inmenso y aportó mucho... En el Paok jugué con Peja Stojakovic, un All-Star de la NBA... Se me hace muy difícil escoger solo a uno.


E: Tus inicios fueron en el Loiola Indautxu, cerquita de aquí, en Euskal Herria. ¿Qué recuerdas de tus primeros pasos en el baloncesto? ¿Fue uno de los sitios que más te marcaron? ¿Sigues manteniendo algún amigo con el que coincidiste en el club bilbaíno?

J: Fue muy gracioso, porque yo realmente quería ser portero. En aquellos tiempos el ídolo de todos nosotros era Iribar, el Txopo, portero del Athletic de Bilbao, pero entonces un día en el patio vino Mitxel Ureta, el entrenador de minibasket, me pilló y me dijo: "Tu con nosotros, que eres muy alto.", y pues no tuve otra opción... Empecé a jugar, coincidí con un grupo de gente con el que me llevaba muy bien... Y pues íbamos jugando, nos lo pasabamos bien y no teníamos otra inspiración que esa. Eso sí, dentro del cole el que era mítico era Juanma Iturriaga, que en aquella época jugaba en el Madrid. De hecho, una semana que no competición vino a Bilbao a entrenar a nuestro pabellón, el que años antes había sido suyo, y entrenó en el con José Luis Llorente, y pues todos estábamos en la valla, alucinados, viendo a dos jugadores del Real Madrid en nuestro cole. Un pabellón que hoy en día ya no existe, ya que han hecho uno más nuevo y más chulo. Y si que guardo relación con compañeros de allí, y recuerdo aquella época con grandísima alegría. Nos llevábamos muy bien y quedarse a entrenar y a jugar era muy divertido para todos.


E: Ganaste de todo con la Penya, pero supongo que tu mejor recuerdo será la Euroliga del 94'... ¿Qué recuerdas de ese momento? ¿Qué valoración te harías respecto a esa histórica temporada, fue tu mejor nivel?

J: Fue el máximo triunfo, pero yo me quedo con la copa Korac del 90, porque fue el primer título importante que ganaba aquel equipo, en el que se juntaban tres generaciones de canteranos: Margall, el veterano, el abuelo de todos, luego la generación de Villacampa, Rafa Jofresa, Montero... Y para acabar la generación de Tomás Jofresa o yo mismo. Un equipo formado por todo canteranos y dos americanos, un auténtico meritazo. Fue la primera experiencia de victoria brutal, la gente loca, la plaza llena... Fue una experiencia que me hizo ver lo privilegiado que era. Ahora, ganar la Euroliga fue lo máximo, fue decir: "Joder, somos los mejores de Europa, no hay nadie mejor que nosotros." Insisto, con todo canteranos y dos americanos, aparte de Ferrán, canterano del Barça pero catalán eso sí. Al final eso es lo que define a la Penya, generar talento y ponerlo a jugar.


E: Después de estar durante 8 temporadas en la Penya, te marchaste al Madrid, y allí estuviste desde el 93' hasta el 95'. ¿Que recuerdas y qué destacarías de tu época en la capital?

J: Tenía un contrato con la Penya, pero en el cambio de directiva decidieron que yo no tenía sitio en el proyecto. Además fue muy gracioso porque en una reunión con el entonces presidente, me dijo que yo era malísimo, que no valía para nada y que me quería cortar el contrato. Yo me puse a buscar un agente, que hasta entonces no lo tenía, y en cuanto lo encontré me dijo: "Bueno Juanan tu tranquilo, que el presidente firme la carta de libertad y nos vamos." Entonces claro, una semana después se interesó por mi el Madrid, entrenado por Obradovic que ya me había entrenado en la Penya, y el presidente después de echarme dice: "Bueno pues habrá que negociar un traspaso, ¿No?", y yo no me lo podía creer. Como que un traspaso, ¡pero si me había echado! ¿No era tan malo y no servía para la Penya? Fuí a jugar al Madrid donde coincidí con gente de altísimo nivel, Herreros Pablo Laso, Ángulo, Dejan Bodiroga, Arlauckas... Fueron dos años fantásticos, en los que disfrute mucho con los compañeros, y lo recuerdo como dos de los años más divertidos de mi vida. Además, yo soy de la Penya, y para nada lo niego, pero realmente el Madrid, imagino que el Barça tambien aunque no lo experimenté, son clubs de dimensión mundial. Fuera donde fuera había gente del Madrid, muchas peñas, venían a recibirte al aeropuerto... Realmente son marcas mundiales


E: Después de esa etapa, 3 años en el PAOK de Salónica, otro año en el Baskonia, una temporada en el Panionios, regresas un año al PAOK, te marchas al Rimini y finalizas tu carrera en el Olympiakos. ¿Qué valoración haces de esos años en los que vestiste varias camisetas y gozastes de diferentes experiencias en varios sitios?

J: Recuerdo que mi agente me pregunto por si estaba dispuesto a jugar fuera de España, y yo le dije que por supuesto. Era cuando salió la ley Bosman, y pues salí a probar suerte fuera de España. A pesar de que yo había tenido malas en Salónica, porque son aficionados viscerales, llegó la oferta y estuve cinco años en Grecia, y disfrute muchisimo. Una nueva cultura, gente super hospitalaria, con una comida inmejorable... La verdad es que disfrute mucho con el PAOK en la Euroliga, que casi nos colamos en la "Final-Four", después ganamos la copa de grecia, jugamos la final de la liga en el OAKA con 17.000 espectadores... Experiencias buenísimas. Luego ya me gusto mucho que mi carrera terminase en el Olympiakos, con un entrenador que me habia en el PAOK y en el Panionios, aunque esa es la historia de mi vida, los entrenadores que me han tenido repiten, así que algo bueno les debo aportar... Y el último año con el Olympiakos como digo fue fantástico, un equipo de dimensión descomunal y guardo inmejorables recuerdos de Grecia y de su gente, la verdad es que disfrute mucho allí.


E: Has estado en varios equipos, y has tenido grandísimos entrenadores como Lolo Sainz o Zeljko Obradovic ¿Quién ha sido el que más te ha marcado?

J: Dificil decir... Grandes entrenadores como Aito, o Pedro Martínez, o Salva Maldonado... Realmente sería injusto porque me dejaría muchos entrenadores. Eso sí, los dos que me han marcado, supongo porque fueron entrenadores en etapas de formación, fueron Miquel Nolis y Pedro Martínez. Miquel fue mi entrenador cuando llegue de Bilbao, y estuvo horas y horas trabajando conmigo, y con muchisima paciencia, muchisima dedicacion, muchisima atencion por el detalle, y no tengo suficientes palabras de agradecimiento para el. También para Pedro, ya en la época de Junior y primer año de Senior, ya que me ayudo mucho técnicamente, pero sobretodo me enseñó a competir, la exigencia, el no renunciar, pelear hasta el final... Yo creo que porque son grandes entrenadores en edad de formación, son los que más me han marcado. Luego evidentemente gente de primer nivel y muy buenos.


E: La Penya y su afición van de la mano... ¿Qué relación has tenido con ella, tanto de jugador como de presidente? ¿Es la mejor con la que te has topado?

J: Es la afición que más siente que el club es "suyo". Tienen mucho conocimiento del baloncesto y que tiene una idiosincrasia especial. Les mola mucho ver a jugadores jóvenes de la cantera jugar en el primer equipo... Aunque son muy exigentes, la verdad, el primer año te lo perdonan todo y en el segundo nada (Risas). Pero, solo tengo palabras de agradecimiento. Si tenemos 90 años de historia y una filosofía tan clara de cantera, es porque su afición así lo quiere. Somos muchos, pero tenemos un grupo irreductible de 4.000-5.000 fieles, que siempre están con el equipo; vaya bien, vaya mal, vaya regular, con dinero, sin dinero... Pase lo que pase. Ellos son nuestro cimientos. Por ellos hacemos todo lo que hacemos.


E: Ahora, hablemos de tu época como presidente. Entraste al cargo en 2017 con un Joventut desamparado, y nos has devuelto una vez más a la gloria, razón por la que Badalona siempre será tu casa. ¿Qué recuerdas de tu entrada a la presidencia y de tus primeras decisiones?

J: Fue una situación muy difícil y una decisión que no tome con la cabeza, si la hubiese tomado con la cabeza no hubiese entrado porque realmente la situación era desesperada, estábamos abocados a una desaparición casi segura, y de hecho hubo quien me dijo "¿Enserio quieres pasar a la historia como el presidente que cerró la Penya?" Pero también es verdad que pregunte a algunos amigos a ver si estaban tan locos como yo, y sus respuestas fueron "Si tu te metes entramos contigo". El primer año fue... dramático es poco. Realmente todo lo que podía salir mal, salió mal, todo lo que no podía salir mal también salió mal... A nivel económico todos los planes que teníamos saltaron por los aires a la primera de cambio, por incumplimientos, a nivel deportivo estuvimos casi toda la temporada últimos... La verdad es que mantener la fe fue durísimo. Sin embargo, en dos meses mágicos al final de temporada, porque no tengo otra palabra para definir esos meses, el equipo reaccionó extraordinariamente, aparte, yo le doy todo el mérito a los jugadores y al cuerpo técnico, porque en ese momentos les debíamos 3 meses de salario, no sabían si iban a cobrar, no sabían que iba a pasar con el club, y sin embargo se implicaron y jugaron a un nivel espectacular... Se me pone la piel de gallina todavía, porque fueron meses de pasar de estar desahuciados, que la gente te daba el pésame cuando se cruzaba contigo, a conseguir la salvación, y además nosotros ya estábamos en conversaciones con Scranton, que estaban dispuestos a entrar al accionario de la Penya y ayudarnos a salvar la situación económica, pero todo pasaba por lograr la permanencia. Bueno, fueron meses de muchísima tensión, de dormir muy poco, pero al final una explosión de alegría incomparable, y fijate que como jugador he vivido unas cuantas, pero aquello fue brutal. Luego a partir de aquello la temporada 18-19, conseguimos juntar un grupo de jugadores, algunos de ellos no muy conocidos pero dieron un paso adelante y nos llevaron a semifinales de Copa, a los PlayOffs, a la Eurocup, jugando además un baloncesto divertidisimo de ver, ese año disfruté muchísimo... Este año ha sido más duro, con muchas lesiones y muchas ideas que teníamos no las hemos podido plasmar, además con todo lo que ha pasado con el coronavirus, un final muy abrupto, pero tenemos confianza en que la temporada que viene vivamos grandes momentos con la Penya.


E: Asomando la cabeza del abismo, el equipo logró con tu entrada a la presidencia estabilidad económica y eso subió la moral a los jugadores. Logramos salvar la categoría de mano de Laprovittola y Carles Durán, ¿Qué supuso para ti ese primer gran paso? ¿Cómo se produce la entrada de Grifols? Se comenta que es por medio de un ex-concejal de Badalona.

J: Tal y como he dicho antes, la salvación se consigue sin ninguna certeza económica, teníamos el tema de Scranton, no de Grifols aunque tienen relación, pero Scranton es una empresa aparte. No fue a través de ningún concejal de Badalona, fue un contacto que surgió, que estuvimos trabajando, y yo no tengo palabras más que agradecimiento para Scranton, que entendieron a la perfección el tamaño de un proyecto como el de la Penya, y creyeron conveniente ayudar. Ellos se definen a ellos mismos como un grupo de amigos con mucha suerte, y creían que debían devolver a la sociedad un poco de lo bien que les habían ido las cosas, entendieron que la Penya nunca les iba a dar un retorno económico, pero aun así creyeron que merecía la pena salvar el modelo de la Penya, de cantera, de generar talento... La verdad es que tenemos una relación fantástica, nos apoyan en todo y son absolutamente fieles a la palabra dada, con lo cual, nada más que palabras de agradecimiento. Tal y como contaba antes, el momento de la salvación fue un momento de extasis total, más que nada porque lo veíamos imposible dos meses antes. La afición tuvo fe, los jugadores tuvieron fe, la directiva tuvo fe, y todo funcionó.


E: La temporada siguiente a la salvación fue espectacular. Semis de copa con un Lapro desatado y un equipo que transmitía pasión y diversión. Nos colamos incluso en los PlayOffs contra el Barça y por ello logramos el pase para la Eurocup de esta presente campaña... ¿Como vive uno estos logros después de tiempos duros? ¿Esta Laprovittola en el top5 de mejores jugadores que has visto en nuestro club? ¿Es posible su hipotético regreso en un futuro?

J: Empezando por el final, no depende de nosotros, Nico está en el Real Madrid, es un jugador de máximo nivel y deseo que las cosas le vayan tan bien como él desee, y no me corresponde a mi pensar en si va a volver a la Penya. El propio Nico, respecto a la pregunta sobre si el es uno de los grandes jugadores de la historia de la Penya, respondió, "Este club tiene mucha historia", y es verdad, 90 años de historia, con jugadores en selecciones nacionales, europeas, jugadores de la cantera en la NBA... Creo que sería injusto hacer un ranking de 5 jugadores, ahora, lo que está claro es que por su impacto en el momento en el que llego, y cuanto nos ayudó para salir del pozo, es evidente que tiene un lugar muy destacado en la historia de la Penya, y desde luego en los corazones de los que le hemos visto jugar con esta camiseta.


E: Tema fichajes... Jordi Martí es nuestro director deportivo, y todos estos años ha cuajado una gran labor con varias incorporaciones muy acertadas... ¿Colaboras mucho en el tema de fichajes o es un rol que dejas completamente en sus manos?

J: Bueno, al final el presidente es responsable de todo lo que rodea a un club, las cosas buenas y sobretodo las cosas malas, pero no tiene sentido generar una estructura para luego no confiar en ella. Jordi Martí es nuestro director deportivo, es el que tiene la responsabilidad, pero es evidente que hablamos constantemente sobre el tema, y aunque no sea estrictamente mi parcela, como ex-jugador evidentemente que le doy mi opinión, pero al final la decisión es suya porque es su función. Las estructuras se generan para generar de una manera determinada, y yo creo que no nos ha ido mal con esta.


E: ¿Por que nunca se ha jugado una Copa Del Rey en el Olímpic? ¿Es algo que te planteas en tu presidencia?

J:Bueno la Copa Del Rey se ha jugado en Badalona, en el campo anterior, cuando los requerimientos eran diferentes. Ahora mismo sin duda el Palau Olímpic sería una sede fantástica para albergar una Copa Del Rey, lo que ocurre es que requiere un desembolso muy importante de las instituciones de la ciudad donde se celebra, y realmente para Badalona realmente no tendría mucho sentido, porque al no tener infraestructura hotelera, todo el beneficio de la celebración de una hipotética Copa Del Rey en Badalona sería para el monstruo que tenemos al lado, para Barcelona, aunque como es normal la gente iría allí a consumir y a dormir. No lo descarto pero ahora mismo me parece bastante improbable que ocurra.


E: ¿Que vais a hacer con los socios y la cancelación de la temporada? Supongo que será un tema muy complejo y en el que estaréis trabajando hoy por hoy.

J: Es un tema muy complejo, hay implicaciones legales, sentimentales, de todo tipo, y efectivamente estamos trabajando en ello. Primero tenemos que ver cómo acaba la temporada y ver cómo nos afecta. Lo que pasa es que tengo la percepción que el socio de la Penya es más que un abonado. No es una persona que decide que le sale más barato hacerse abonado que comprarse las entradas sueltas, sino que realmente tiene un sentimiento de pertenencia y apoyo a la entidad. Por lo tanto, todavía tenemos que decidirlo, será difícil, pero lo haremos esperando recibir el apoyo de nuestra masa social, porque sin nuestros socios realmente no tiene mucho sentido todo lo que hacemos.


E: ¿A qué equipo y qué modelo de trabajo te gustaría que se pareciera la "futura" Penya?

J: Pues a la Penya de siempre, y si podemos elegir a la que ha logrado los mayores éxitos. La penya de las ligas con Lolo, la Penya de la Copa Korac con Pedro, la de la euroliga de Zeljko, la Penya de Aito con Ricky, Rudy, Pau Ribas... Bueno, los que realmente jugaban de una manera espectacular. Ojala, pero sobretodo, que la Penya siga siendo la Penya, que siga generando talento y dando oportunidades a la gente joven y de la casa, y que alcancen el éxito con nosotros.


E: La ACB ha planteado un tipo de PlayOffs para esta situación tan anómala, que nos beneficia claramente ya que el equipo no tenía muchas opciones de luchar por el título este año... ¿Ves viable el proyecto? ¿Crees que se podrá hacer, y si es así, ves opciones reales de hacer algo bonito?

J: Bueno, eso de que no teníamos opciones no lo sé, si pillabamos otra racha de 7 victorias seguidas como pillamos en la primera vuelta, estaríamos en PlayOffs... (Risas). Es evidente que este formato de competición será atractivo, porque todos los partidos serán muy interesantes, todos son grandes equipos de la ACB, pero es la menos mala de las elecciones. Osea, lo mejor habría sido poder acabar la liga regular y jugar PlayOffs tal y como estaba programado. Dicho lo cual nosotros iremos a competirla, con la máxima ilusión y las máximas ganas de llegar lo más arriba posible. Tenemos un grupo muy duro y además solamente pasan dos, es decir, de Barça, Baskonia, Unicaja, Tenerife, Bilbao Basket y nosotros solo pasarán dos, entonces se hace difícil pensar que podremos estar entre los dos primeros, básicamente porque no hemos estado ahí arriba toda la temporada, pero en una competición tan concentrada con tan poco partidos en tan poco tiempo, cualquier cosa puede pasar. Esperemos hacer un buen papel y que nuestros seguidores se sientan orgullosos de nuestro papel.


E: Mil gracias por tu atención y por concedernos esta entrevista, no todos los días se puede charlar con un ex-jugador y presidente de tu calibre, y es un gran honor para nosotros. Como fan incondicional de la Penya que soy, no te puedo desear nada más que muchísima suerte en el futuro. Força Penya!

J: Mil gracias a vosotros. ¡FORÇA!                                                                                                                                   

                                                                                                                                                Eneko Erraiz