ACTUALIZARSE, ROMPER BARRERAS, VOLVER A GANAR. 

23.03.2020

La franquicia más exitosa, los Boston Celtics. Cayeron derrotados frente al eterno rival en un séptimo partido inolvidable, y comenzaron a construir la que es a día de hoy, la plantilla más prometedora de la liga.

Genios y figuras. Los Celtics del jugón Paul Pierce. Del muro Kevin Garnett. De la metralleta Ray Allen. Se descosieron por completo tras esa agónica final. Lejos quedaban los tiempos en los que los Celtics dominaban de cabo a rabo la competición americana, y estaba claro que necesitaban un cambio de rumbo. Lo que no se esperaba era que Danny Ainge consiguiese el mejor traspaso de la historia para su franquicia, uno que propició la caída del imperio que quisieron construir los Brooklyn Nets. Los Celtics mandaron a unos pre-jubilados Paul Pierce, Kevin Garnett y Jason Terry, a cambio de jugadores de rotación y 3 FUTURAS PRIMERAS RONDAS SIN PROTEGER!

Los Brooklyn, vendiendo su futuro, se la jugó todo a una carta. Ganar ese campeonato con estrellas en edad de retirarse. Evidentemente, el plan no salió bien. Hipotecaron su futuro y se jugaron todo en ese año 2013. La temporada fue horrible y no lograron alcanzar siquiera las finales de conferencia. Los Celtics, en un periodo de adaptación, actualización y paciencia, lograron mejorar a jóvenes jugadores que a larga serían importantes en el devenir del equipo verde.

Parecido al año de transición que han sufrido los Warriors en esta presente temporada, los Celtics aguardaban ansiosos lo tres futuros picks de Brooklyn. Lograron beneficiarse de jugadores como Jae Crowder, Marcus Smart o Avery Bradley, y un par de temporadas después consiguieron pelear por un puesto en las finales con un núcleo de jugadores luchadores y con ganas de hacer historia. El pequeñísimo base Isaiah Thomas, el dominicano Al Horford o el ya mencionado Smart componían un equipo que esperaba ansioso la llegada de jugadores jóvenes del draft, sin esperar que con lo que tenían podían competir por un puesto en las finales.

Con Brad Stevens a los mandos, los Celtics lograron estabilidad y reengancharse con su gente. Llegó el exterior Jaylen Brown, importantísimo en los esquemas del técnico de Indiana. Aparte del ya mencionado Brown, los Celtics lograron a tráves de los picks del equipo neoyorquino al que será probablemente uno de los reyes de la liga en los próximos años. El talento, la clase y el carisma de Jayson Tatum viajaron a Boston a través de  un pick de 2013, que se convirtió en número 3 en el draft de 2017. Añadiendo el último pick de los Brooklyn en un mega traspaso por las estrella Kyrie Irving, y tras conseguir la contratación del All-Star Gordon Hayward, los Celtics parecían el mejor equipo del este, y el único que podría plantarle cara a los todopoderosos Warriors. Una gravísima lesión de tobillo del alero Hayward en el primer partido de la temporada, y la mala relación de los jugadores con el problemático Kyrie Irving supusieron la inestabilidad de los Boston Celtics en la temporada 17-18. Aún así, y tras la lesión de Kyrie Irving en época PlayOff, renació el orgullo verde de la mano del rookie Jayson Tatum, del dominicano Al Horford, Marcus Morris, Marcus Smart o Terry Rozier.

Tras cargarse a los 76ers, consiguieron plantarles cara a los Cavs de Lebron, y forzaron un épico e inolvidable Game 7, en el que cayeron derrotados por 79 a 87.

Tras la debacle el curso pasado en PlayOffs, y las duras bajas de Horford, Morris y Kyrie, los Celtics incorporaron este verano a Kemba Walker, Enes Kanter o el poco utilizado Vincent Poirier. En el primer año post-Kyrie, los Celtics nos han regalado noche gloriosas como la doble prórroga y victoria final frente a los Clippers, o el reciente duelo entre Lakers y Celtics que se saldó con victoria ajustada de los angelinos.

Con un record de 43-21 y terceros en el Este, sumándole a eso un sublime Jayson Tatum, los Celtics retomarán la liga después del parón en posición de factor cancha. Con el sueño y el apoyo de su enorme afición, buscarán conseguir su decimoctavo anillo y así consagrarse como el mejor equipo de todos los tiempos. Y es que en época de reconstrucción o no, sigue siendo los Celtics. Los ENORMES Boston Celtics.


                                                                                                                                                Eneko Erraiz.